viernes, 28 de mayo de 2010

URBANA NEW N° 4

Martin Margiela, el hombre sin cara...
Personajes interesantes en el mundo de la moda hay muchos, pero martín margiela dá que hablar. Este diseñador belga de 53 años al que ni editores de moda ni el público consiguen verle la cara, se da el lujo de invitar a las editoras francesas de moda más reconocidas a los lugares mas trash.
Lejos de montar sus desfiles en lugares impactantes, usa andenes de metro, depósitos abandonados y sitios de desecho como pasarela.
En vez de mostrarse en eventos, venderse, y buscar fama de la mano de los más reconocidos, Margiela huye veloz. Sus desfiles no se parecen a ningún otro. No le paga a las modelos más cotizadas, sino que hace desfilar a sus amigas o chicas que encuentra en la calle.
¿Quién se esconde detrás de tanto misterio?
Un artista que se graduó en la Real academia de Amberes de Bellas Artes y está asociado al grupo los “Seis de Amberes” ¿de qué se trata? Nada menos que el grupo de los diseñadores de vanguardia más influyentes en el mundo de la moda.
¿Qué los distingue? Se burlan de todo lo convencional y centran sus creaciones en lo más excéntrico y revolucionario.
Margiela, artista de pura cepa, reivindica la moda como una expresión artística y la aleja del mundo comercial.
Es por eso que nunca se presenta en sus desfiles ni da entrevistas. Y si querés sacarte una foto con él, vas a tener que quedarte con las ganas porque retratar a este pope de la moda es misión imposible.
Tan bajo se perfila, que tampoco cayó en la tentación de la logomanía. Todas sus prendas se pueden reconocer por etiquetas blancas apenas hilvanadas dentro de las prendas. Pero no es todo. Si sos modelo y morís por desfilar sus diseños, tampoco vas a saltar a la fama por tu belleza, porque para darle 100% de protagonismo a sus creaciones, Margiela cubre las caras de las modelos con maquillaje blanco, gafas de sol o lo que se le ocurra.
Pero hay más. En los últimos años decidió no hacer más desfiles sino editar videos en donde las únicas protagonistas son las prendas.
Nada de celebrities ni decorados para margiela. Solo su taller y la ropa.
Este artista no crea moda ni la sigue, sino que fabrica arte con ella.
Basa su trabajo en el movimiento del des-contructivismo y la transformación.
¿Por qué hoy todos hablan de él? Porque entró por la puerta grande: En los 80 trabajó con Jean Paul Gaultier y tiempo después creó su propia marca a la que le puso: Maison Martin Margiela.
Su primera colección la mostró en la pasarela parisina. Tan exitosa fue, que al poco tiempo se convirtió en el director creativo de Hermès mujer.
Podemos decir que este hombre sin cara reivindica la moda como un hecho artístico y trae a occidente la idea japonesa de que el vestido es hermoso en sí mismo más allá del cuerpo que lo lleve puesto. Hace diseños fáciles de llevar y siempre usa colores neutros como el blanco o el negro. La propia ropa lo inspira, y la desfigura, la cuestiona y le da un acabado vanguardista como nadie sabe hacerlo.



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